domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Cómo se da la transformación de almentos empezando desde la preparación de alimentos?

La cocina es el laboratorio en el que los alimentos reciben su último tratamiento físico-químico antes de pasar a la mesa y ser ingeridos. Una preparación adecuada de los alimentos puede disminuir su contenido en calorías, grasa saturada y colesterol.
A pesar de que al tratar cada grupo de alimentos hemos ido señalando las pautas más correctas para su preparación, resumimos a continuación las normas generales a tener en cuenta:

Usar métodos de preparación que precisen una menor cantidad de grasa: hervidos, asados, plancha y parrilla.

Utilizar las frituras con moderación. Se aconseja emplear aceite de oliva, ya que los ácidos grasos monoinsaturados son más estables frente a las altas temperaturas requeridas para freír que los poliinsaturados de otros aceites.

Seleccionar carnes magras y quitar toda la grasa cruda visible antes de cocinarla. Escurrir el exceso de grasa después de cocinarla, o enfriar el caldo de la cocción y retirar la grasa solidificada (que es siempre saturada). Retirar la piel del pollo antes de cocinarlo.
Consumir preferentemente alimentos de origen vegetal en lugar de los de origen animal.
Evitar alimentos preparados comercialmente, sobre todo los fritos (patatas fritas, chips, cortezas, etc.).
 
LA TRANSFORMACIÓN DE LOS ALIMENTOS EN NUESTRO CUERPO
 
Comer es una práctica habitual, es una actividad continua en nuestra vida diaria pero, ¿Qué sucede en nuestro  organismo después de comer?.

El tubo digestivo empieza en la boca y termina en el ano. Incluye la faringe, esófago, estómago, intestino delgado,
  intestino grueso y una serie de glándulas que ayudan a la digestión como el hígado, las glándulas salivares, la
  vesícula biliar y el páncreas.
Los alimentos en nuestro organismo sufren profundos cambios. Pueden ser triturados, masticados (cambio físico o mecánico) y pueden dividirse en sustancias más pequeñas con propiedades distintas (cambio químico).

  Este último se realiza gracias a unas sustancias de naturaleza proteica que fabrican las glándulas digestivas:  las enzimas. Las enzimas modifican y facilitan las transformaciones de unas sustancias en otras catalizando las reacciones.
La enzima que rompe la molécula de almidón se llama amilasa y rompe la larga molécula en otras más pequeñas (maltosas). La enzima que rompe la maltosa en dos moléculas de glucosa se llama maltasa.
Cada parte del aparato digestivo realiza acciones y contiene enzimas específicas que realizan profundos cambios en los alimentos ingeridos.

                     

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